dilluns, 15 de febrer de 2010 | |

El nombre de Galicia

El nombre de Galícia (en gallego, Galiza o Galicia) se remonta a los celtas, un grupo de indoeuropeos que se asentaron en la península durante el periodo calcolítico primero (cultura de los campos de urnas, entre el 2300 y el 1800 a. C.) y posteriormente a partir del siglo IV a. C. (cultura Hallstat o Sefes). Los griegos los veían como un pueblo lejano y misterioso y por eso les dieron el nombre de κέλτης kéltis (‘ocultos’) que más tarde se transformó en celti (céltae) al incorporarse al latín.
Pero los celtas no eran un pueblo homogéneo sino muy subdividido, y sus tribus tenían diversas denominaciones según los dioses a los que adoraban. Estrabón se refería a los celtas de la península Ibérica como καλλαικoι (kallaikoi) y Plinio el Viejo, gallaeci, tal vez en referencia a la raíz indoeuropea kala (madre, tierra) o a la diosa madre de los celtas, Cal-Leach. Quizás por eso la ciudad que controlaba la desembocadura del Duero se llamó Cale (Oporto) Con el tiempo, las tierras al norte de Cale se llamarían Callaecia o Gallaecia (Galicia), y las del sur, Porto Cale (Portugal).
Aunque en el alto Imperio formaba parte de la provincia Tarraconensis, los romanos acabaron constituyendo la provincia de Gallaecia con el territorio situado al norte del Duero y al oeste del Pisuerga (reforma administrativa de Diocleciano, 298 dC) y que comprendia los conventi Bracarensis (Braga), Asturiacensis (Asturias) y Lucensis (Lugo) .
El topónimo se conservará incluso en árabe: en los mapas y textos de los cronistas del Califato Omeya de Córdoba, aparecerá como Jalikiah, Yiliquí o Yilliquiyya.

Aportació d'en Xavier Sierra